miércoles, 5 de febrero de 2020

Lluvia de Formas



LENGUAJE VISUAL

Las imágenes, además de representar la realidad ya sea con mayor o menor iconicidad, son pues su expresión visual, y como tal están sujetas a los modos o estilos expresivos que el diseñador decida como los más adecuados según las circunstancias y contextos de diseño, o a su propio estilo si nos encontrásemos ante el caso de un “diseño de autor”.

 Así mismo, tanto en la expresión como en la lectura visual se reconocen niveles que, aunque están interconectados, son susceptibles de diferenciarse; a su vez cada nivel se expresa con determinados tipos de lenguaje visual.

 En tal sentido se distinguen aquí cuatro grandes modos de expresión según el grado de iconicidad de las imágenes y según ellas se refieran o no al mundo real o concreto; cada uno de estos modos origina a su vez un tipo o nivel de lenguaje visual, así:

1. Modo o estilo realista, cuando las imágenes tienen un alto grado de iconicidad porque representan el mundo concreto o físico con un realismo similar al de una fotografía, lo que hace más universal y relativamente fácil o directa su lectura. Los grados de iconicidad varían según las imágenes se muestren de manera realista o hiperrealista, esto es con los mínimos detalles de forma, color y textura que tiene la realidad expresada. A este modo corresponde el nivel representacional y se expresa mediante el lenguaje figurativo, también conocido como realista o naturalista, y que constituye el más eficaz para lograr una información directa e intensa.

 El lenguaje figurativo es la representación visual mediante imágenes imitativas, detalladas, descriptivas, realistas y lo más parecidas posibles al modelo que tratamos de representar del mundo físico, palpable y concreto. Las principales características formales de las imágenes figurativas son la fidelidad y la claridad.

Este lenguaje reproduce la apariencia del modelo y genera una información visual pormenorizada y directa que requiere de parte del diseñador:

 Capacidad de observar detalladamente el mundo tridimensional y de representarlo en espacios bidimensionales

 Habilidad en el manejo de los medios y procedimientos expresivos (dibujo, fotografía, pintura... lápiz, acuarela, vinilo...),  Destreza en el uso de métodos de representación y técnicas de expresión
(perspectiva... claroscuro -luces, medias tintas y sombras-...)



2. Modo o estilo figurativo, en el cual las imágenes se expresan con un menor grado de iconicidad puesto que muestran la realidad de una manera ya sea simplificada, esquemática o figurada, no idéntica sino según la interpretación del diseñador, aunque se mantienen niveles de semejanza con la realidad de manera que ella pueda ser aún fácilmente reconocible porque se conserva la esencia y apariencia general, pese a la reducción máxima de los detalles, a la exageración, alteración, deformación o simplificación de esa realidad.  A este modo pertenece el lenguaje de la simplificación, que refiere la calidad de un hecho reducido a sus componentes visuales básicos, mínimos, fundamentales y esenciales. Plantea la profundidad de las cosas o entes concretos. La información visual, en este nivel, es general y totalizadora; logra significados intensos y muy reflexivos.

 Las imágenes simplificadas, si bien parten de la observación del mundo concreto y de la apariencia de las formas físicas, resultan de procesos como los de descomposición, geometrización, esquematización, condensación o síntesis de los modelos hasta llegar a su esencia y reducirlos a la menor cantidad posible de detalles y de elementos formales (líneas, planos de color...), permitiendo de todas maneras su identificación visual. Estas  imágenes, aunque simplificadas o resumidas, son aún, como lo hemos reiterado, fácilmente reconocibles.

 El lenguaje de la simplificación, se define como la interpretación analítica y abreviada del mundo concreto, en la que los referentes se han despojado de sus aspectos superfluos dejando sólo lo esencial de ellos, es decir sus principales características.

 Este lenguaje traduce la esencia del modelo y genera una información visual abreviada, sintetizada, condensada y directa que requiere de parte del diseñador:

 Capacidad de observación profunda.
 Capacidad de análisis y de síntesis.
 Habilidad en el manejo de técnicas planas y de trazos precisos



3. Modo o estilo abstracto, en el que las imágenes no representan ninguna realidad concreta y por lo tanto carecen de iconicidad; las imágenes se manifiestan como formas que el autor o el diseñador ha re-creado dando lugar a singulares estructuras visuales.

 Las imágenes abstractas son representaciones visuales, profundas, del mundo de las ideas y los conceptos, de los sentimientos, y en general de todo aquello que carece de apariencia formal plenamente visible. Así por ejemplo, la imagen abstracta de una ciudad en general no representará su parte física o arquitectónica sino el concepto de ella que puede referirse al sentido de lo urbano, o a las ideas de congestión, profusión, caos... A este odo de expresión corresponde el lenguaje abstracto.

 El lenguaje abstracto muestra imágenes no reconocibles ni relacionables totalmente con la realidad concreta. La abstracción pura no establece ninguna conexión con datos visuales conocidos. Es útil para procesos explorativos de la imagen, de los elementos visuales puros y de las fuerzas estructurales compositivas.

 El lenguaje abstracto inventa formas para aquello que no posee atributos visibles y propone imágenes no necesariamente reconocibles en la apariencia. Genera una información visual muy creativa, quizás incierta, pero que ofrece a su vez nuevos lenguajes y diferentes comunicaciones que ponen en juego la imaginación del mismo lector. Este lenguaje requiere de parte del diseñador:

 Capacidad de reflexión profunda.
 Capacidad de análisis conceptual y de síntesis creativa.
 Habilidad en el manejo de variadas técnicas



4. Modo o estilo analítico, llamado también modo epistémico (Aumont: 1992) según el cual el diseñador recurre a imágenes muy descriptivas, esto es que representan minuciosamente formas, procesos o explicaciones del mundo del conocimiento, de las ciencias, las disciplinas o el saber, con fines generalmente informativos o didácticos.

 En este modo la imagen proporciona información visual, en ocasiones aún sobre aspectos no visuales o no visibles desde el lugar en el que el lector se encuentra y cuyo conocimiento es posible precisamente a través de las representaciones icónicas que pueden abordar desde un paisaje lunar, un mapa de carreteras o una postal turística, hasta una lámina botánica o una ilustración médica sobre los órganos internos del cuerpo humano, entre otras.

 Tales imágenes son generalmente expresiones o representaciones complejas cuyos sujetos de comunicación constituyen un público especializado o target1, y los medios de divulgación son generalmente libros, revistas, catálogos, infografías y webs especializadas. Al modo de expresión analítica corresponde el lenguaje descriptivo que puede recurrir a imágenes realistas o figurativas, de manera que mantengan un nivel claro, específico y preciso de lectura e iconicidad.

1 Aunque el anglicismo target (= público objetivo) es habitualmente empleado en publicidad y marketing para referirse al destinatario ideal de un producto o servicio, aquí se aplica en su interpretación amplia de carácter comunicacional para distinguir a un conjunto de personas con ciertas características comunes a las que se dirigen los productos de comunicación visual o gráfica, y que en este caso se trata de un público entendido en el tema tratado por las imágenes.

Por parte del diseñador este lenguaje requiere:

 Capacidad de observación profunda y detallada
 Capacidad de análisis y de síntesis
 Habilidad en el manejo de diversas técnicas



5. Modo de expresión simbólica, comprende el universo de las imágenes codificadas que el ser humano crea convencionalmente y a las que le otorga un significado específico. En este nivel el diseñador traslada a imágenes, por lo común realistas o figurativas pero de claro sentido alegórico, el significado de conceptos, ideas, nociones o en general de intangibles propios de la inmaterialidad tales como la iconografía cosmogónica, mitológica y religiosa, o las representaciones de carácter axiológico y emotivo o aquellas grafías cuya función representativa radica en ámbitos especializados como el de las ciencias o el comercio, entre otros.

Los símbolos encierran una fuerza interactiva entre la apariencia visual y el significado. Generalmente se busca que el símbolo asuma interés general para que se convierta en universal.

 A este nivel le corresponden los lenguajes metafórico, simbólico y alegórico. Dichos lenguajes, aunque también inventan formas para aquellos mundos que noposeen atributos visibles, proponen imágenes con tal capacidad expresiva y comunicacional, que puedan ser rápida y fácilmente apropiadas por el lector. Es el modo expresivo de algunas vertientes del diseño gráfico como el de identidad, la marca y la señalética, y genera una información visual muy coherente con lo que se quiere comunicar. Este lenguaje requiere de parte del diseñador:

 Capacidad de observación y de reflexión profunda.
 Capacidad de análisis conceptual y de síntesis creativa.
 Habilidad en el manejo de variadas técnicas