Tomado del libro. La armonía en el color nuevas tendencias
lunes, 24 de febrero de 2020
jueves, 20 de febrero de 2020
sábado, 15 de febrero de 2020
miércoles, 5 de febrero de 2020
LENGUAJE VISUAL
Las imágenes, además de
representar la realidad ya sea con mayor o menor iconicidad, son pues su
expresión visual, y como tal están sujetas a los modos o estilos expresivos que
el diseñador decida como los más adecuados según las circunstancias y contextos
de diseño, o a su propio estilo si nos encontrásemos ante el caso de un “diseño
de autor”.
Así mismo, tanto en la expresión como en la
lectura visual se reconocen niveles que, aunque están interconectados, son
susceptibles de diferenciarse; a su vez cada nivel se expresa con determinados
tipos de lenguaje visual.
En tal sentido se distinguen aquí cuatro
grandes modos de expresión según el grado de iconicidad de las imágenes y según
ellas se refieran o no al mundo real o concreto; cada uno de estos modos
origina a su vez un tipo o nivel de lenguaje visual, así:
1. Modo o estilo realista,
cuando las imágenes tienen un alto grado de iconicidad porque representan el
mundo concreto o físico con un realismo similar al de una fotografía, lo que
hace más universal y relativamente fácil o directa su lectura. Los grados de
iconicidad varían según las imágenes se muestren de manera realista o hiperrealista,
esto es con los mínimos detalles de forma, color y textura que tiene la
realidad expresada. A este modo corresponde el nivel representacional y se
expresa mediante el lenguaje figurativo, también conocido como realista o naturalista,
y que constituye el más eficaz para lograr una información directa e intensa.
El lenguaje figurativo es la representación
visual mediante imágenes imitativas, detalladas, descriptivas, realistas y lo
más parecidas posibles al modelo que tratamos de representar del mundo físico,
palpable y concreto. Las principales características formales de las imágenes
figurativas son la fidelidad y la claridad.
Este lenguaje reproduce la
apariencia del modelo y genera una información visual pormenorizada y directa
que requiere de parte del diseñador:
Capacidad de observar detalladamente el mundo
tridimensional y de representarlo en espacios bidimensionales
Habilidad en el manejo de los medios y procedimientos
expresivos (dibujo, fotografía, pintura... lápiz, acuarela, vinilo...), Destreza en el uso de métodos de
representación y técnicas de expresión
(perspectiva... claroscuro
-luces, medias tintas y sombras-...)
2. Modo o estilo figurativo,
en el cual las imágenes se expresan con un menor grado de iconicidad puesto que
muestran la realidad de una manera ya sea simplificada, esquemática o figurada,
no idéntica sino según la interpretación del diseñador, aunque se mantienen
niveles de semejanza con la realidad de manera que ella pueda ser aún fácilmente
reconocible porque se conserva la esencia y apariencia general, pese a la reducción
máxima de los detalles, a la exageración, alteración, deformación o
simplificación de esa realidad. A este modo
pertenece el lenguaje de la simplificación, que refiere la calidad de un hecho
reducido a sus componentes visuales básicos, mínimos, fundamentales y esenciales.
Plantea la profundidad de las cosas o entes concretos. La información visual, en
este nivel, es general y totalizadora; logra significados intensos y muy
reflexivos.
Las imágenes simplificadas, si bien parten de
la observación del mundo concreto y de la apariencia de las formas físicas,
resultan de procesos como los de descomposición, geometrización,
esquematización, condensación o síntesis de los modelos hasta llegar a su
esencia y reducirlos a la menor cantidad posible de detalles y de elementos
formales (líneas, planos de color...), permitiendo de todas maneras su
identificación visual. Estas imágenes,
aunque simplificadas o resumidas, son aún, como lo hemos reiterado, fácilmente
reconocibles.
El lenguaje de la simplificación, se define
como la interpretación analítica y abreviada del mundo concreto, en la que los
referentes se han despojado de sus aspectos superfluos dejando sólo lo esencial
de ellos, es decir sus principales características.
Este lenguaje traduce la esencia del modelo y
genera una información visual abreviada, sintetizada, condensada y directa que
requiere de parte del diseñador:
Capacidad de observación profunda.
Capacidad de análisis y de síntesis.
Habilidad en el manejo de técnicas planas y de
trazos precisos
3. Modo o estilo abstracto,
en el que las imágenes no representan ninguna realidad concreta y por lo tanto
carecen de iconicidad; las imágenes se manifiestan como formas que el autor o
el diseñador ha re-creado dando lugar a singulares estructuras visuales.
Las imágenes abstractas son representaciones visuales,
profundas, del mundo de las ideas y los conceptos, de los sentimientos, y en
general de todo aquello que carece de apariencia formal plenamente visible. Así
por ejemplo, la imagen abstracta de una ciudad en general no representará su
parte física o arquitectónica sino el concepto de ella que puede referirse al
sentido de lo urbano, o a las ideas de congestión, profusión, caos... A este
odo de expresión corresponde el lenguaje abstracto.
El lenguaje abstracto muestra imágenes no
reconocibles ni relacionables totalmente con la realidad concreta. La
abstracción pura no establece ninguna conexión con datos visuales conocidos. Es
útil para procesos explorativos de la imagen, de los elementos visuales puros y
de las fuerzas estructurales compositivas.
El lenguaje abstracto inventa formas para
aquello que no posee atributos visibles y propone imágenes no necesariamente
reconocibles en la apariencia. Genera una información visual muy creativa,
quizás incierta, pero que ofrece a su vez nuevos lenguajes y diferentes
comunicaciones que ponen en juego la imaginación del mismo lector. Este
lenguaje requiere de parte del diseñador:
Capacidad de reflexión profunda.
Capacidad de análisis conceptual y de síntesis
creativa.
Habilidad en el manejo de variadas técnicas
4. Modo o estilo analítico,
llamado también modo epistémico (Aumont: 1992) según el cual el diseñador
recurre a imágenes muy descriptivas, esto es que representan minuciosamente
formas, procesos o explicaciones del mundo del conocimiento, de las ciencias,
las disciplinas o el saber, con fines generalmente informativos o didácticos.
En este modo la imagen proporciona información
visual, en ocasiones aún sobre aspectos no visuales o no visibles desde el
lugar en el que el lector se encuentra y cuyo conocimiento es posible
precisamente a través de las representaciones icónicas que pueden abordar desde
un paisaje lunar, un mapa de carreteras o una postal turística, hasta una
lámina botánica o una ilustración médica sobre los órganos internos del cuerpo
humano, entre otras.
Tales imágenes son generalmente expresiones o
representaciones complejas cuyos sujetos de comunicación constituyen un público
especializado o target1, y los medios de divulgación son generalmente libros,
revistas, catálogos, infografías y webs especializadas. Al modo de expresión
analítica corresponde el lenguaje descriptivo que puede recurrir a imágenes
realistas o figurativas, de manera que mantengan un nivel claro, específico y
preciso de lectura e iconicidad.
1 Aunque el anglicismo target (=
público objetivo) es habitualmente empleado en publicidad y marketing para
referirse al destinatario ideal de un producto o servicio, aquí se aplica en su
interpretación amplia de carácter comunicacional para distinguir a un conjunto
de personas con ciertas características comunes a las que se dirigen los
productos de comunicación visual o gráfica, y que en este caso se trata de un
público entendido en el tema tratado por las imágenes.
Por parte del diseñador este
lenguaje requiere:
Capacidad de observación profunda y detallada
Capacidad de análisis y de síntesis
Habilidad en el manejo de diversas técnicas
5. Modo de expresión simbólica,
comprende el universo de las imágenes codificadas que el ser humano crea
convencionalmente y a las que le otorga un significado específico. En este
nivel el diseñador traslada a imágenes, por lo común realistas o figurativas
pero de claro sentido alegórico, el significado de conceptos, ideas, nociones o
en general de intangibles propios de la inmaterialidad tales como la
iconografía cosmogónica, mitológica y religiosa, o las representaciones de
carácter axiológico y emotivo o aquellas grafías cuya función representativa
radica en ámbitos especializados como el de las ciencias o el comercio, entre
otros.
Los símbolos encierran una fuerza interactiva entre
la apariencia visual y el significado. Generalmente se busca que el símbolo
asuma interés general para que se convierta en universal.
A este nivel le corresponden los lenguajes metafórico,
simbólico y alegórico. Dichos lenguajes, aunque también inventan formas para
aquellos mundos que noposeen atributos visibles, proponen imágenes con tal
capacidad expresiva y comunicacional, que puedan ser rápida y fácilmente apropiadas
por el lector. Es el modo expresivo de algunas vertientes del diseño gráfico
como el de identidad, la marca y la señalética, y genera una información visual
muy coherente con lo que se quiere comunicar. Este lenguaje requiere de parte
del diseñador:
Capacidad de observación y de reflexión
profunda.
Capacidad de análisis conceptual y de síntesis
creativa.
Habilidad en el manejo de variadas técnicas
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